El operador de la vía Bogotá-Los Alpes emitió un comunicado ante los múltiples llamados de atención de conductores y usuarios del corredor que se quejan por la instalación de bandas reductoras de velocidad.

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En el documento, la Concesión CCFC explica que la instalación de estos elementos obedeció a la necesidad de proteger la vida de los habitantes de Zaragoza y La Finca, en Madrid. Según ellos, pasadas administraciones municipales autorizaron la edificación de más de 5.000 viviendas sin exigir a las constructoras la instalación de puentes peatonales que permitieran el paso seguro. 

Adicionalmente, informan que los habitantes de La Finca utilizan un lote privado para salir a la variante, lo que califica el operador como una salida irregular y peligrosa. 

Aclaran que ellos no son los encargados de construir los puentes peatonales, ya que el contrato de concesión firmado con la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), no contempla estas obras.

A pesar de la instalación inicial de ranuras y señales en la vía que permitían la reducción voluntaria de velocidad, sin causar dificultades a la movilidad, algunos conductores no atendieron estas medidas, por lo que fue necesaria la instalación de reductores de velocidad que velaran por la vida de los peatones.

CCFC informa que esta es una medida temporal, mientras se realiza la instalación de los puentes peatonales sobre este importante corredor vial.

Las obras están a cargo de la Alcaldía de Madrid gracias al presupuesto local y departamental. Actualmente avanzan estudios, diseños y los respectivos permisos que permitan la construcción de esta importante infraestructura en los próximos meses.

Mientras esto ocurre, la recomendación de las autoridades y del operador a los peatones son cruzar con precaución y utilizar elementos reflectivos cuando sean necesarios.